Cultural y deportiva leonesa

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03 Sep 2013

Capítulo 2 - Del Bar Azul al Campo del SEU

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DEL BAR AZUL AL CAMPO DEL SEU

 

Con la llegada del 31… vino la hecatombe. La Cultural causa baja en el censo de los clubs de fútbol pasando a ser añoranza y recuerdos. Para sustituir a la Cultural se creó un nuevo equipo: el Deportivo Leonés. Sus dirigentes eran Eladio Martínez, Morala, Tranche; su campo San Mamés y su domicilio social el café Central.

 

Vino a cumplir una misión (escribió un conocido y veterano cronista) pero no cubrió un vacío. El nombre de la Cultural seguía latiendo con fuerza. Un leonés, Vidal Hernández, con la colaboración de Santiago Prieto, Pedro Fernández, Juan Díez, Domiciano Hernández, Primo Fernández, creadores del equipo que medía sus fuerzas al Maestranza de la Base Aérea de la Virgen y al de la “Legión Cóndor”.

Fue en noviembre del 39 cuando comienza la segunda etapa de la Cultural y Deportiva Leonesa. En los salones del Bar Azul se celebra una reunión histórica. Don Esteban García, presidente de la junta provisional inflama a los leoneses para que colaboren y resuciten a la Cultural. Se constituye la Junta: Don Francisco González Valdés, presidente, don José Sánchez Sarachaga, vicepresidente; don Antonio Álvarez Arias, secretario; don César Álvarez Ferrera, vicesecretario; don Vidal Hernández Tercero, tesorero; don Rafael Muñón, don Esteban García y don Antonio Polanco. El Comité Provincial de Fútbol estaba compuesto por el comandante de milicias don Julián Gómez; el médico don Enrique Rodríguez Guisasola y don Manuel García Fernández.

Se abre una suscripción y el gobernador civil encabeza la lista con quinientas pesetas. En acta se hace constar el agradecimiento al donante, don Carlos Pinilla.

Viejos documentos de la época explican que el partido inaugural de la temporada se jugó el 26 de noviembre del 39 en el campo del SEU (hoy Polígono de las Eras de Renueva) y La cultural tiene como oponente al Sportiva Ovetense, campeón del grupo “B” asturiano. Los cronistas de sociedad recuerdan que el saque de honor lo hizo la señorita Petrita San Segundo a quien los capitanes entregaron hermosos ramos de flores…

Cuatro a dos resultado final y los tantos locales llevaron la firma de Chovito o Gamonal, aún cuando algunas versiones le adjudican el primero a Inchaurbe III a pase de Arturo.

El campeonato se inició el 4 de diciembre y La Cultural golea al Zamora (6-1) formando el once leonés con Pito, Juan, Víctor, Boris, Angelín, Severino, Jesús, Santiago, Chovito y Gamonal.

El 8 de diciembre, patrona de la Infantería, la Cultural juega un amistoso ante el Racing de Sama como homenaje al Regimiento núm. 31 del Cuartel del Cid. En el equipo culturalista figuraba Paradela (entrenador y teniente del Regimiento), que hacía línea en la zaga con Víctor.

Perdió la Cultural por dos goles a uno, y se registró una gran entrada con aficionados subidos a las choperas que circundaban el campo.

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TIMOTEO MORÁN, UN DIRECTIVO DE 15 AÑOS

 

Timoteo Morán no es sólo parte de la historia de fútbol leonés y culturalista; representa una parte de la historia del balompié español. Sí. Resulta que la Federación Nacional hubo de modificar el Reglamento (o hacer la vista gorda) para que un “chaval” de quince años pudiera ser directivo. Sucedía esto en la Cultural que presidía don Miguel Canseco; claro que nuestro protagonista – Timoteo Morán – repitió en varias.

“Pues que yo recuerde ¡en todas menos cuatro o cinco!”

Y lo demuestra…

Tiene un carné de la temporada 24/25, guarda un recorte de la revista ilustrada “Vida Leonesa” que en el número del 3 de febrero de 1924 le cita como miembro de una de las secciones de la Cultural.

Enseña otro carné “los socios y empleados de esta sociedad guardarán las consideraciones debidas dentro del reglamento al poseedor de este carnet”, es la leyenda que acompaña a la cartulina donde un jovencito de quince años sonreía a la cámara.

Otro carné, firmado por Francisco Valdés y con fecha del año 45, alude a la calidad de vocal de Timoteo Morán; un nuevo documento – fechado en noviembre del 59 – donde se puede leer que nuestro personaje era Vicepresidente Primero. También nos enseña un recibo a nombre del socio número treinta y ocho y por el que pagaba 3,15 pesetas; era el año 27 y firmaba el recibo Eliseo Fernández.

Pero ya nos cuenta su historia – la historia, también, del fútbol leonés – Timoteo Morán:

“Era a finales del año 23. En los periódicos aparece un anuncio de unos señores que quieren fundar una sociedad. La cita era para la Plaza de San Martino y allí estaba, creo, la Veterinaria. A las doce la mañana de un frío domingo allí me fui. Estaban Canseco, Presidente de la Diputación; el Presidente de la Prisión; Eladio Santos, comerciante; Espinosa, que luego escribió en un periódico; Carmelo Hernández Moros (el gran Lamparilla), Valentín, Belinchón, etc., pero no, no éramos muchos.

Pese a mi edad – las disposiciones legales obligaban a un mínimo de dieciocho años – me hicieron vocal. Y el respaldo oficial lo arregló Canseco con el Presidente de la Nacional, que era Barreto, creo, director del periódico “La Nación””.

Pero un chaval no tendría dinero para “colocar” en la Junta…

“Claro, claro. Yo pagaba el recibo mensual con la propina que me daba mi madre los domingos, pero me ayudaba mi posición en el Hotel (se refiere al Hotel Iberia, propiedad de la familia). Y si no entregaba dinero en “efectivo” al Club, si daba en “especies…”. ¡qué venía Gordón – el jugador que mejor tiraba los penaltys en el mundo y que luego se fue a Argentina – y quería comer? Pues nada…, un filete muy grande y una cuenta muy pequeña. Y a veces ni cuenta. Y así, todos los que llegaban, pasaban  por casa antes de colocarse de pensión”.

Timoteo Morán es un archivo viviente; salta de los recuerdos a las anécdotas:

“La mejor época, no puedo precisarte ahora ni año ni categoría, fue cuando – en dos temporadas consecutivas – fuimos el único equipo imbatido de España con Sión en la puerta; Castillo y Pekín en la defensa; Sión (el pequeño), Moro e Isidro en la media; Loncito, Albor, Colinas, Chaco y Vázquez, delanteros.

Nos enfrentamos al Deportivo Alavés de los Ciriaco y Quincoces…”.

 

Timoteo Morán sigue desgranando recuerdos:

“Para jugadores de calidad ahí van unos nombres: Angelín, Publio, Pardo Vicente, un chico que estudiaba veterinaria y luego se marchó a Oviedo; Ricardo Rodríguez “Calo”; Javier Valcárcel, Carlos Pérez (era sobrino de la superiora de las Siervas de Jesús y la monja me lo había recomendado insistentemente), y más, muchos más.

Y de partidos memorables, goles raros o anécdotas, hay mil…

En un partido – creo que contra el Español – Chaco, interior derecha, marcó un gol con la mano. Clarísimo. Lo vieron y oyeron todos. Hasta hizo ruido. Pues bien, el árbitro ni se enteró. Protestaron los rivales y echó a dos. Con eso y el gol, victoria.

Otro partido – en Valladolid, contra los Luises – en el que (ganando uno cero) Isidro corría por la banda y tropezó con las piernas del entrenador rival (Platko, era) que estaba sentado en una silla y pegado a la banda. Isidro empezó a dar volteretas por el suelo como si le hubieran matado. El mister que al levantarse cae de nuevo sobre nuestro jugador. El árbitro – que no se había enterado de nada – viene corriendo y expulsa a los dos y a los del banquillo. Que se arma el lío. Que se suspende el partido. Vamos todos a la caseta y el árbitro que nos pide que se reanude el juego. Los de allí quieren pero con todos los jugadores (en el lío no se sabe a cuantos habían expulsado) y nosotros dijimos que el reglamento era sagrado. Al final conseguimos nuestros propósitos y victoria. Cierto que tuvimos que estar en la caseta hasta las diez y media de la noche para que se calmaran los ánimos”.

Timoteo Morán dice, socarronamente, que son goles que nunca olvidará. Le preguntamos por los otros, por esos goles bonitos, espectaculares.

“Esos quedan para las fotos. Uno se acuerda, al cabo de veinticinco o treinta años de éstos, de los goles “canallas”.

 

La Cultural Leonesa ascendía a la Segunda División de Liga de España en 1928, cuando ya se jugaba en el campo llamado de “Guzmán” al que se accedía por la avenida Condesa de Sagasti: la formación más repetida del equipo que consiguió esta gesta deportiva era la siguiente:

 

Sión I

Cabiño, Pekín

Isidro, Moro, Sión II

Vázquez, Chaco, Colinas, Leoncito y Rubiera

 

Y ESTA FUE LA CLASIFICACIÓN AL FINAL:

 

CULTURAL LEONESA

26 Puntos

REAL MURCIA

24

D. CASTELLÓN

23

REAL ZARAGOZA

20

TORRELAVEGA

20

REAL VALLADOLID

19

OSASUNA

15

TOLOSA F.C.

12

BARACALDO F.C.

11

CARTAGENA

10

 

                   LA CULTURAL LEONESA consiguió 55 goles, que sus jugadores se repartieron así: Colinas: 21, Chaco: 18, Moro: 5, Vázquez: 4, Leoncito: 4, Albor: 1, Isidro: 1.


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